En un contexto libre de objetivos de conquistas territoriales y políticas internacionales que requieran el apoyo activo de la fuerza, las Fuerzas Armadas tienen por misión fundamental asegurar mediante la disuasión, la integridad territorial del país.

Al ser responsabilidad de las fuerzas de seguridad el combate al terrorismo urbano o rural, o al narcotráfico, en la medida que estos no se constituyan en fuerzas regulares y uniformadas, el rol de las fuerzas armadas debe limitarse al apoyo logístico y de inteligencia y sólo en el caso en que las fuerzas de seguridad sean superadas y siempre y cuando haya decisión expresa del Congreso de la Nación, cabría su participación.