La salud de la población es un objetivo prioritario de la acción de gobierno. Por ello, proponemos políticas dedicadas, en primer término, a la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, de modo de evitar su  aparición. Por otra parte, se llevarán a cabo también políticas de atención y rehabilitación para aquellas enfermedades detectadas.

Creemos que toda política sanitaria debe guiarse por cuatro valores fundamentales: universalidad, equidad, solidaridad y eficiencia.

  • Universalidad entendida como la cobertura para todos los habitantes de la Nación.
  • Equidad entendida como la igualdad de condiciones (en términos de calidad, accesibilidad y disponibilidad) ante igualdad de necesidades.
  • Solidaridad entendida como que, independientemente del nivel de ingreso de la persona, siempre tendrá garantizado el acceso al plan de salud. La población de mayor poder contributivo, soportará a la población de menores recursos.
  • Eficiencia: mejorar la salud de la población, garantizando el uso eficiente de los recursos.

Los hospitales públicos deben volver a ser centros de excelencia en el que todos los ciudadanos que no poseen cobertura médica puedan ser atendidos sin demoras y con el respeto que merecen y en condiciones de afrontar eventuales catástrofes.